Colaborador Comprometido: causa social respaldada

Publicado en el Blog Empresas Responsables RD

Involucrar a los colaboradores en la causa de responsabilidad social corporativa deja resultados tangibles y medibles al modelo de gestión empresarial. Rosario Medina Gómez Comunicación Estratégica y corporativa…
empresasresponsablesrd.wordpress.com

 El compromiso de una empresa frente a su entorno y contemporaneidad se expresa de múltiples maneras; una de ellas siendo primordialmente responsable con el desarrollo y bienestar de sus colaboradores o empleados, y luego con el involucramiento del entorno o comunidad donde opera. Nada de esto se da satisfactoria y exitosamente si no cuenta con empuje, la milla extra y el compromiso de los empleados.

 Para articular un involucramiento de los colaboradores, y que esto tenga repercusión en indicadores de gestión de la responsabilidad social, debe  ocurrir como resultado de las estrategias de comunicación interna, que se encarga de involucrarlos y motivar su integración.

Las empresas más comprometidas, esas que inspiran a querer formar parte de su staff no son aquellas que más visibilidad y relaciones públicas les hacen a su causa social o de responsabilidad social; son las que auténticamente ponen en ejecución su nivel de compromiso, y además,  lo comunican efectivamente. Y uno de los medios más impactantes, que genera mayor reputación a la causa es el colaborador involucrado, identificado con la misma.

En la actualidad, por los niveles de exigencias respecto al compromiso empresarial que rigen internacionalmente y la presión que genera la competencia, aunado a la necesidad de trabajar la proyección de la imagen empresarial, no es rentable ser “claridad en la calle y oscuridad en la casa”, o sea,  orquestar y promover una causa social en la que solo participen los públicos o stakeholders externos. De  no comenzar por la casa, o sea la empresa, la acción social no ganará la total credibilidad.

Un grave error que cometen muchas empresas, todavía, es no involucrar en su causa social a su brazo más fuerte: los empleados. Alguien se acerca a sus colaboradores y les pregunta por las actividades que ejecutan e cualquier renglón, medio ambiente, educación etc. y muchos no saben contestar.

Involucrar a los empleados a través de un programa estratégico trae resultados evidentes y medibles en el relacionamiento con ese público meta; además con la acción se alinea a los ejes de comunicación interna relativos a integración, motivación y fidelización de los mismos.

Para lograrlo es importante la articulación estratégica, que ella responda a una planificación alineada a los objetivos del negocio vinculados a  motivación, capital reputacional, posicionamiento y creación de una imagen positiva.

Es imprescindible que se involucre a los empleados desde la creación de la causa, asimismo, en la elaboración de políticas claras para transparentar su involucramiento y en la creación  de los procesos a través de los cuáles se llevaría a cabo el respaldo de los socios o colaboradores.

El impacto del involucramiento de los empleados, además  de elevarles el autoestima, desarrollar otras habilidades, competencias técnicas y de proporcionarles satisfacción y bienestar, lo que muchos expertos llaman en la postmodernidad, felicidad laboral, tiene una implicación estratégica de desarrollo económico, local y regional.IMG_2620

Es de tan relevante importancia, que según recoge en un reportaje de 2014 el periódico vespertino El Nacional, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD),  señala que “se hace necesario la promoción e inclusión de los sectores productivos privados de la nación en la formulación y ejecución de iniciativas de lucha contra la pobreza, por medio de la generación de incentivos a empleados que participen como voluntarios corporativos para impulsar el desarrollo estratégico y la erradicación de la pobreza”.

Al volver a los resultados o al retorno sobre la inversión (ROI) de involucrar a los empleados a través de la comunicación interna en la acción de responsabilidad social empresarial, se debe citar que además sirve como tangible de credibilidad para mostrar la real filosofía institucional, que ayudará de cara a una situación difícil o crisis de imagen. Cuando está involucrado, el empleado es el primero en sacar la cara por la empresa, testificando con el “boca a boca” y con la lealtad tanto en su desempeño y defensa pública, como en el respaldo a dicha empresa de parte de sus familiares y allegados.

A continuación, se pone a disposición varios referentes, locales y extranjeros, de programas y acciones donde se involucra a los empleados como parte de la estrategia de responsabilidad social empresarial integral:

Caja mar

Copa Airlines

AES Dominicana 

Banco Popular Dominicano

Cemex Dominicana

Voluntariado Unibe

Claro Dominicana

En la República Dominicana cada vez se ven más iniciativas en este sentido, las publicaciones en los medios de comunicación reseñando el lanzamiento de un programa o voluntariado evidencia la recurrencia empresarial en la práctica.

Sin embargo, todavía falta que se sumen más a ese compromiso que no es un gasto, ni una pérdida de tiempo. No es ser (bueno o nice) es ser socialmente responsable contando con el Compromiso de un colaborador fidelizado.

Sonar no es lo que vende

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En estos tiempos en que la gente se ha metido rauda y veloz a la activa vida de los medios de comunicación, sobre todo a los digitales, como si allí les estuvieran asegurando el éxito o les esperara ya formada la empresa que siempre anhelaron tener, se hace más evidente la falta de la guía que les indique cómo hacerlo, porque muchas de las prácticas que ejecutan artistas, productos y hasta empresas deben ser revisadas notándose en su accionar que llegaron allí de oído, por sonar sin ninguna reflexión que los acompañara o los “librara de todo mal”. Sonar no es lo que vende, la estrategia y la ejecución de ellas es lo que hace generar ganancias integrales a largo plazo.

Y en esas incursiones por sonar o estar in, han hecho suyas “estrategias” o acciones que han venido formando una imagen o marca que a la larga, en lugar de generarles beneficios, los perjudica.
Asomarse a los periódicos y a algunas cuentas de redes sociales, hablan de ello. En estas últimas muchos han tenido más éxito imitando lo que hacen los demás, empero en la gestión con los medios de comunicación ha sido recurrente utilizar cualquier tema para aparecer en ellos y “sonar” sin que haya un cálculo de si responde a la imagen o producto que se desea construir en el tiempo. Solo han “visto” si así se le puede llamar, cuánto los va a dar a conocer, el aumento de la aparición en los medios masivos sin siquiera tener contemplado cuánto será el tiempo que les dure el efecto.
Una de las acciones a las que recurren algunos artistas es la regeneración de controversia para sonar, muchos de ellos saliendo del horno sin una preparación formal de la expresión artística que venden. Teniendo el talento que está “pegado” en el momento se hacen asesorar de manejadores empíricos que solo le llevan a ellos mismos la valentía del atrevimiento, razón por la cual se ven incurrir en atrocidades que emulan de algunas ejecutorias de la industria del entretenimiento norteamericana, y sin ningún juicio o confrontación de valor, se lanzan a implementarlas.
Muy apropiada la frase de Jef Richards, profesor de Comunicacion de la Universidad Austin y citada por un artículo de Puro Marketing, al reflexionar que “La creatividad sin estrategia se llama arte”. Eso pasa con muchos productos comerciales y con artistas de RD.
En el caso de algunas marcas, se mantienen por años de espalda a la gestionar la comunicación con el carácter profesional que manda, un día se despiertan y ven que su competencia suena en las redes sociales, lo cual los hace meterse en ellas de sopetón, sin estrategia, sin conocer los protocolos y los criterios de perfiles, tono, ritmo y comportamientos que deben tener, solo como los monos, hacen lo que otros hacen.
Y si de eventos que genere visibilidad se trata, la cuestión se complica. Porque si la tendencia es hacer carreras con perritos, por así decir, se les multiplican las invitaciones a los editores para cubrir las competencias de los caninos, sin calcular el debido alineamiento con la naturaleza de los productos, servicios, etc.
Peor sucede con muchos artistas, estos van más allá. Ya todos conocen el poder del mediatour, sin reparar antes que para ello se debe tener un nuevo tema, nueva producción, anuncio de concierto o espectáculo o la adhesión a alguna causa social, para citar ejemplos. A veces se lanzan, solo por hacer ruido, a gestionar apariciones que cada una tienen en su participación un tema diferente, evidenciándose falta de una focalización en sus mensajes y en mismo objetivo que da origen a la aparición.
Otro recurso altamente perjudicial son los que incurren en hacer del escándalo una “estrategia”, acción inmediatista que les proveerá visibilidad y aumento en la exposición, pero que trae con ella el efecto boomerang, o sea, el mismo impacto en afectación negativa.http://es.wikipedia.org/wiki/B%C3%BAmeran

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A la larga, desnudarse, faltarle el respeto a una figura connotada y de gran credibilidad, revelar sus inclinaciones sexuales, dejar que publiquen fotos con desnudos por paparazzi o desconocidos, insultar en una red social, maltratar a los animales públicamente, recurrir a la violencia con la pareja o admitir que se consume algún tipo de estupefaciente, le hará ganar un par de columnas por pulgadas o segundos en la radio y la televisión, pero asimismo, le irá aportando negatividad a la imagen que da al público y las empresas patrocinadoras.
Y como en República Dominicana hay una tendencia a hacer “bench marking”, para llamar eufemísticamente a los que copian, traigo a memoria algunos casos sonados, con un efecto postrero que ha sido devastador para sus protagonistas.
Casos:
Beso Madonna – Britney Spears y Cristina Aguilera en los TMV
Hace diez años, y a Spears y Aguilera no les ha podido ir peor. Ganó la industria que llevó a sus bolsillos millonadas con la afectación de la imagen de dos artistas.
Golpiza propinada por Chris Brown a Rihanna: ella publica las fotos en las redes sociales, y aunque aumentó la cantidad de followers, se desacreditó retomando la relación con el rapero posteriormente.
A Justin Bieber se le va la mano con un comentario racista, hecho por el cual pide excusa y dice que fue un “error infantil e inexcusable”. A pesar de que ese día tuvo mucha aparición mediática, a cualquiera no le gustaría atravesar por una controversia que la sociedad de hoy públicamente rechaza.
Lady Gaga y Kelly Osbourne ventilaron sus problemas en Twitter. Estas dos luego de atacarse, vieron que se les fue de las manos y Gaga trató de disculparse como un recurso para detener el efecto negativo que estaba creando la pelea.

En fin, estar presente en las publicaciones y comentarios de los medios a expensas de comportamientos y acciones negativas, a corto plazo le podrá generar lo que busca, pero a proyección le producirá peor daño a su carrera, producto o servicio.

La buena comunicación es rentable.

El Team de Comunicación debe estar integrado por lo mejor del mercado

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“Dime de quien te rodeas y te diré qué equipo tienes”.

Dime de quien te rodeas, y te diré qué tipo de (Team) o equipo de Comunicación tienes.  En un trabajo anterior, comentaba acerca de las competencias técnicas y blandas que debía poseer un Dircom para ser eficaz en su  rol de gestionar esta parte tan importante y transversal de la empresa, empero, si éste no se rodea de un equipo adecuado, tampoco es que podrá llegar muy lejos.

Tan importante es que la empresa seleccione en el mercado a uno de los mejores para dirigir su área estratégica de Comunicación, y aún más trascendental será la capacidad que tenga éste para elegir al batallón que lo acompañará en la batalla, y que deberá estar integrado por los mejores, los más audaces, proactivos  y fidelizados talentos. Todos, con hambre de innovar y destacarse.

Para contar con el mejor equipo de Comunicación, o por lo menos uno de los más temidos en el mercado,  en primer lugar, la empresa debe contar con la visión de un liderazgo que empuje esta iniciativa, que por demás está decir, traerá otras implicaciones en todos los sentidos, provisión de recursos humanos, asignación de salarios competitivos, presentación de paquetes de incentivos diferenciados, formación, desarrollo y capacitación para el crecimiento de los talentos, etc.

Es propicio seleccionar a un líder, comandante o general que tenga en su cabeza la proyección de un mapa estratégico que servirá de plan de los proyectos y orientación de hacia dónde se dirigirán los pasos y los logros de esa área.

Una vez conseguido este paso, viene la etapa de reclutamiento y selección de los integrantes del equipo. Lo excelente, bueno o mediocre que sea va a depender de la gestión del liderazgo del Dircom, y él debe tener las siguientes características:

 

  • Estratega con Status de alta dirección
  • Profesional con título y experiencia de comunicación corporativa
  • Hablar el lenguaje del modelo de negocios que aplica la empresa
  • Capaz de adaptarse a manejar y asimilar la cultura organizacional
  • Poseer competencias de supervisión (aquí entra en juego el liderazgo y coaching).
  • Poseer competencias de comunicación (saber escuchar, saber comunicar de manera efectiva, hablar en público, diseñar presentaciones exitosas, etc).
  • “Capaz de diseñar, implementar o supervisar y controlar la estrategia de  comunicaciones e imagen de la compañía, de acuerdo lo expuesto por  Francisco Javier Garrido, en Comunicación Estratégica.

Ya pasamos por la fase de que el Dircom (líder de comunicación) posea competencias idóneas, luego habrá que pasar a los perfiles de esos integrantes de  este equipo que es como una orquesta, para que no desafinen, estén alineados y den la nota más alta, siempre bailando a ritmo de la excelencia.

Para conseguir lo mejor del mercado en el proceso de Reclutamiento y Selección, el Dircom primero deberá estar armando de recursos económicos para poder ofrecer niveles salarias competitivos y que sean apetecibles para los candidatos a los puestos. Esto, integrado a unos perfiles de puestos cuidadosamente elaborados, para captar el recurso humano excelente que le llevará a exhibir que cuenta con “un gran equipo”.

La constitución de los perfiles, primero, en los niveles de supervisión, tendrá que venir caracterizada por líderes leales e identificados con el Dircom, que hablen un mismo lenguaje, sin anular sus aportes y criterios de disensión.

Estos supervisores, o sea gerentes y subgerentes, son los que colaborarán con bajar  y lograr ejecutar la visión y los proyectos de la Dirección, y por ende, los objetivos de la empresa.

Las competencias de los supervisores deben estar intrínsecamente vinculadas a fortalezas en la Supervisión, manejada en un entorno de Liderazgo y Coaching permanente, con potencial en Comunicación, teniendo como herramienta sistemática a la Retroalimentación como mecanismo de mejora de los procesos y del desarrollo de sus colaboradores. Debe poseer Apertura al cambio, ella trae consigo la Motivación de éste a la Innovación, a las maneras diferentes y eficientes de ejecutar los proyectos, la Apertura al servicio, sí porque una Dirección de Comunicación sirve de manera transversal a toda la empresa y a sus audiencias, tener Pensamiento estratégico para que pueda proyectar y dimensionar los objetivos y los planes a través de los cuales conseguirlos.

Al llegar a la base de la estructura del equipo de Comunicación, igual debe hacerse la selección con dedicado esmero, porque ingresar el personal no adecuado, que pueda llevar a cabo las tareas, podría ser contradictorio y conflictivo para el eficaz desempeño del área.

El perfil de un integrante de Comunicación no solo debe tener el expertise que requieren estas labores, deberá tener proactividad, integración, trabajo en equipo, lealtad e integridad en grado plus. A la hora de negociar, debe observar estas fortalezas, sino, será muy difícil desarrollarlo como recurso y conseguir que le proporcione  un valor agregado a las iniciativas institucionales.

Al final, la buena o mala selección del equipo se verá en los resultados. Por eso, “dime de quien te rodeas y te diré qué equipo tienes”.

En la vida como en la comunicación la inconsistencia deja pérdidas

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Cuando se decide hacer una siembra puntual en comunicación el resultado será directamente proporcional a esa decisión

Así como en la vida real, en las relaciones sentimentales, al empezar un curso de algún idioma, el gimnasio o en la comunicación, ejecutar una práctica sin disciplina, planificación y consistencia degenerará siempre como resultado en números rojos, PÉRDIDAS.

Pasa en todo, clientes, organizaciones y en los casos personales. Se espera que una acción aislada, un esfuerzo de un día poniéndole todas las fuerzas dé como consecuencia el éxito o impacto buscado.

En el caso de la comunicación, como en los otros aspectos mencionados, realizar actividades puntuales sin una planificación y enfoque direccionado hacia los resultados estimados, es invertir el dinero a lo mejor, en visibilidad temporal, no en una construcción de frutos estratégicos y de alcance a largo plazo.

Así como ocurre en las relaciones románticas en las que se invierte en poner intensidad y velocidad solo por un momento, que se destina al fracaso. Así sucede en la comunicación cuando sólo se pone el extra en la realización de una actividad precisa o en acciones que no se sostienen en el tiempo. Estas están confinadas a tener un resultado limitado y no será de ayuda para cimentar uno de los indicadores que persigue todo impulso de parte de los responsables de una empresa o marca: que se construya un posicionamiento, reputación o se consiga un liderazgo en el mercado que lo ubique en la preferencia de los consumidores o de los clientes.

En la comunicación como en cualquiera de los demás factores que intervienen en los procesos operativos de la empresa o de la organización, hay que pensar en una inversión sostenida y constante, que vea más allá de la inmediatez porque ha sido este comportamiento el que ha motivado la falta de estímulo para considerar lo invertido como parte elemental para la gestión del negocio.

Cuando se decide hacer una siembra puntual en comunicación el resultado será directamente proporcional a esa decisión. Se puede retratar mejor de esta manera: una empresa u organización tiene un producto, iniciativa o asunto que comunicar, y como pasa mucho, piensan en realizar un evento de Relaciones Públicas (RRPP), buscan una empresa que le convoque a los medios, y a lo sumo, le genere algunas actividades derivadas del mismo. Esto tiene un tiempo, acciones y presupuestos puntuales, por lo tanto, el impacto se generará en esa misma tesitura. Sin embargo, muchas veces se espera que con ello la marca, asunto o iniciativa genere un impacto que se extienda, y sino, se sataniza a la compañía responsable de la gestión.

La moraleja es clara, no pretenda alcanzar grandes logros cuando piensa, invierte y ejecuta en pequeño y de manera interrumpida. Y esto, muchas veces, no se lo puede explicar alguien que no está acostumbrado a gestionar sobre la base de una estrategia. Por lo tanto, obtener efectos traducidos en indicadores como estar en top of mind de los usuarios, ser de las empresas más admiradas, no se logrará haciendo solamente eventos o acciones para convocar a los públicos involucrados, gestionando difusión de parte de la prensa. Eso es una construcción en la articulación de diferentes estrategias de la comunicación, alineándolas en función de los objetivos, tiempo estipulado, los públicos involucrados y proyectando qué se espera conseguir.

Un comportamiento que desayuda a la consecución de altos niveles en la gestión de la comunicación es la falta de permanencia en la gestión de los planes, programas o acciones que se disponen. En muchas empresas se paga la estructuración de un plan de comunicación estratégica pero su ejecución se realiza en función del estado de ánimo de quien debe disponer los fondos o de quien es responsable de liderar la comunicación, y que pasa? Asimismo se caen los resultados. Con lo cual, el enfoque inteligente es generar un plan ya sea de RRPP solamente, integral o de cualquiera de las estrategias de manera persistente, consistente y planificada.

Entonces, cuando se realice una acción o inversión en comunicación es oportuno reflexionar si se está siendo o será consistente, porque tal como dijo José Ortega y Gasset “Sólo es posible avanzar cuando se mira lejos. Solo cabe progresar cuando se piensa en grande”.