Los problemas de comunicación le harán estar mal en el trabajo y con el amor

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 “Como comunicador, me disgustan las barreras de la comunicación. El método de comunicación de una persona puede ser una barrera”, John Maxwell.

La responsabilidad de la efectividad en la comunicación es de los humanos involucrados.

Al parecer, los adelantos y novedades de la tecnología de las comunicaciones no han sido tan favorables a las relaciones personales como lo fueron los medios arcaicos de comunicación; esto se evidencia en los problemas para comunicarse que tienen las personas en los trabajos o los graves temas de incomunicación que se dan en las parejas o en personas que pudieron llegar a serlo.

 

Suena casi a yerro decir esto, cuando salta a la vista que en el área de negocios la tecnología de la comunicación ha aportado más recursos y más inmediatez, de lo cual se infiere que facilitan la comunicación entre dos seres humanos, pero no siempre.

En la era medieval, por ejemplo, comunicarse era más difícil pero más fácil a la vez. Ahora que se cuenta con herramientas modernas y aplicaciones de fácil manejo, que no representan cargo económico adicional, sin embargo, la gente confronta más situaciones para comunicarse correctamente. En el tiempo del medioevo si dos individuos necesitaban interactuar y que ese mensaje llegara a mayor brevedad que por vía de un emisario o de los medios de transporte, utilizaba una paloma mensajera o se trasladaba a pie, aunque esto implicara días y afrontar situaciones de clima adversas.

En tiempos modernos, al ubicarse por principios de siglo pasado, si un hombre quería manifestarle a una dama que deseaba empezar a intercambiar correspondencia con ella, buscaba todos los mecanismos. En la actualidad, una gran queja ante terapeutas y en los círculos familiares es que aún con todas las facilidades, las personas se comunican menos.

Al hablar al respecto con gente joven, uno de los lamentos de las féminas solteras es que no hay mecanismos para comunicarse con los hombres a quienes aparentemente les gustaría acercase o que se les acerquen. Aunque resulte sorprendente la pregunta. Se puede ver claro, ya no utilizan el cálido acercamiento ni el “papelito” como medio para entablar una comunicación, porque al parecer, a ambos sexos les dá vergüenza abordar al otro y pedir el número de celular, o que lo agregue a WhatsApp. Dice alguien que prefiere no revelar su nombre, “es que tenemos todo por donde comunicarnos, pero estamos aislados”.

Celeste Carreras, aporta su testimonio al contar: “Tengo el último Iphone, además de una Android que me asignó la empresa donde trabajo. No sé para qué me sirve tanto aparato, porque además poseo un IPAD y una laptop en mi casa. Los mismos medios tiene el joven que estoy conociendo, y qué les cuento, nos comunicamos menos que con mi primer novio en el año 2000”.

Este caso extrapolado a las empresas se puede ver retratado cuando al realizar alguna consultoría, en la fase de diagnóstico le preguntas a los supervisores, gerentes o cualquier colaborador que cuánto tiempo tiene sin verse cara a cara con otro par de cualquier área, y te responde “pero siempre hablo por correo, yo le respondo o le envío uno”. Y si salta la cuestionante, y buscas la retroalimentación, entendiendo que es saber si llegó o si entendió el mensaje?, puede ser aflorar una respuesta recurrente. “Yo no tengo tiempo para estar llamando, para eso existe el correo o el chat”.

 En ese sentido, ya en el año 1980, un autor de apellido Rogers recomendaba que para mejorar la comunicación entre pares “es imprescindible que existan unas relaciones interpersonales ágiles y cooperativas entre los miembros de la organización que les permita desarrollar confianza entre ellos, comunicarse de forma eficaz y generar cooperación”.

Las herramientas modernas han venido a impactar positivamente como medio, y a la vez, si se abusa de ellas, contribuyen en quitar la calidez y la facilidad de identificación de códigos para una comunicación efectiva entre los recursos, lo cual, se va a manifestar en la consecución de los logros y en el aumento o reducción de los márgenes de error”.

Entonces, la culpa es de esos medios fríos y tecnológicos? No. la responsabilidad de la efectividad en la comunicación es de los humanos involucrados. Al respecto, agrega valor decir que para los occidentales, la responsabilidad de verificar si el mensaje llegó o si fue interpretado correctamente es del emisor (retroalimentación o feedback).

No se descubre el agua congelada al decir que debe ser tarea de cada ser humano hacer un proceso de observación e introspección y verificar si está comunicándose o alejándose de otros individuos, lo mismo que ver el impacto negativo que está teniendo en su vida personal, que de seguro, se traspasará a la laboral y de negocios.

En materia de desempeño siempre será desastroso para un recurso poseer en rojo las competencias de comunicación. Hoy, éstas se les ponderan a todos, sin excepción. Los grados varían dependiendo del nivel de responsabilidad que se tenga en la estructura, pero siempre el empleado deberá sacar “”buenas notas en ellas”.

El colaborador que no se preocupa por mejorar sus dificultades de comunicación verá esto traducido en impacto negativo en el desempeño, un nivel de apreciación no deseado de parte de sus supervisores, mal relacionamiento con los demás integrantes del equipo, y al final, mala proyección de su imagen personal y baja valoración para ascensos y puestos de alto liderazgo.

Hay un buen ejercicio para determinar lo bien o lo mal que se comunica una persona, pero requiere de un esfuerzo de humildad y valentía para poder afrontar los resultados y trabajar sinceramente en los puntos de mejora que arroje.

Tome lápiz y papel. Se trata de hacer una encuesta básica, con respuesta anónima, entre el equipo de trabajo al que pertenece y realizarles preguntas como éstas:

1-     Cómo valoras mi comunicación contigo (positiva o negativa)

2-     Utilizo varios medios para comunicarme contigo

3-     Consideras que me preocupo por pedir retroalimentación

4-     He incorporado sugerencias que me hayas hecho en un trabajo de equipo

5-     Si me has observado, tiendo a aislarme o me integro a todas las actividades que se desarrollan en equipo

6-     Entiendes que prefiero trabajar solo o que busco hacerlo en equipo

7-     Si hay un mal entendido en la comunicación, has notado que busco esclarecerlo y solucionar el conflicto

8-     Has notado signos de molestia en mi lenguaje corporal cuando me hacen alguna crítica

9-     Propicio que los demás aporten sus ideas cuando realizamos asignaciones en equipo

10-En definitiva, como evalúas mi comunicación, del 1 al 10, donde diez es la ponderación más alta.

Cuando haya sumado las respuestas y sacado las ponderaciones, podrás verificar si algo anda mal, y de ser así es el momento de empezar generar a cambios. Si por eso una de las competencias blandas más admiradas en los recursos humanos es la “Apertura al cambio”, para incorporar las nuevas y mejores prácticas que le harán ser diferente y ascender a un punto mejor a nivel personal, laboral, en fín, integral.

El Team de Comunicación debe estar integrado por lo mejor del mercado

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“Dime de quien te rodeas y te diré qué equipo tienes”.

Dime de quien te rodeas, y te diré qué tipo de (Team) o equipo de Comunicación tienes.  En un trabajo anterior, comentaba acerca de las competencias técnicas y blandas que debía poseer un Dircom para ser eficaz en su  rol de gestionar esta parte tan importante y transversal de la empresa, empero, si éste no se rodea de un equipo adecuado, tampoco es que podrá llegar muy lejos.

Tan importante es que la empresa seleccione en el mercado a uno de los mejores para dirigir su área estratégica de Comunicación, y aún más trascendental será la capacidad que tenga éste para elegir al batallón que lo acompañará en la batalla, y que deberá estar integrado por los mejores, los más audaces, proactivos  y fidelizados talentos. Todos, con hambre de innovar y destacarse.

Para contar con el mejor equipo de Comunicación, o por lo menos uno de los más temidos en el mercado,  en primer lugar, la empresa debe contar con la visión de un liderazgo que empuje esta iniciativa, que por demás está decir, traerá otras implicaciones en todos los sentidos, provisión de recursos humanos, asignación de salarios competitivos, presentación de paquetes de incentivos diferenciados, formación, desarrollo y capacitación para el crecimiento de los talentos, etc.

Es propicio seleccionar a un líder, comandante o general que tenga en su cabeza la proyección de un mapa estratégico que servirá de plan de los proyectos y orientación de hacia dónde se dirigirán los pasos y los logros de esa área.

Una vez conseguido este paso, viene la etapa de reclutamiento y selección de los integrantes del equipo. Lo excelente, bueno o mediocre que sea va a depender de la gestión del liderazgo del Dircom, y él debe tener las siguientes características:

 

  • Estratega con Status de alta dirección
  • Profesional con título y experiencia de comunicación corporativa
  • Hablar el lenguaje del modelo de negocios que aplica la empresa
  • Capaz de adaptarse a manejar y asimilar la cultura organizacional
  • Poseer competencias de supervisión (aquí entra en juego el liderazgo y coaching).
  • Poseer competencias de comunicación (saber escuchar, saber comunicar de manera efectiva, hablar en público, diseñar presentaciones exitosas, etc).
  • “Capaz de diseñar, implementar o supervisar y controlar la estrategia de  comunicaciones e imagen de la compañía, de acuerdo lo expuesto por  Francisco Javier Garrido, en Comunicación Estratégica.

Ya pasamos por la fase de que el Dircom (líder de comunicación) posea competencias idóneas, luego habrá que pasar a los perfiles de esos integrantes de  este equipo que es como una orquesta, para que no desafinen, estén alineados y den la nota más alta, siempre bailando a ritmo de la excelencia.

Para conseguir lo mejor del mercado en el proceso de Reclutamiento y Selección, el Dircom primero deberá estar armando de recursos económicos para poder ofrecer niveles salarias competitivos y que sean apetecibles para los candidatos a los puestos. Esto, integrado a unos perfiles de puestos cuidadosamente elaborados, para captar el recurso humano excelente que le llevará a exhibir que cuenta con “un gran equipo”.

La constitución de los perfiles, primero, en los niveles de supervisión, tendrá que venir caracterizada por líderes leales e identificados con el Dircom, que hablen un mismo lenguaje, sin anular sus aportes y criterios de disensión.

Estos supervisores, o sea gerentes y subgerentes, son los que colaborarán con bajar  y lograr ejecutar la visión y los proyectos de la Dirección, y por ende, los objetivos de la empresa.

Las competencias de los supervisores deben estar intrínsecamente vinculadas a fortalezas en la Supervisión, manejada en un entorno de Liderazgo y Coaching permanente, con potencial en Comunicación, teniendo como herramienta sistemática a la Retroalimentación como mecanismo de mejora de los procesos y del desarrollo de sus colaboradores. Debe poseer Apertura al cambio, ella trae consigo la Motivación de éste a la Innovación, a las maneras diferentes y eficientes de ejecutar los proyectos, la Apertura al servicio, sí porque una Dirección de Comunicación sirve de manera transversal a toda la empresa y a sus audiencias, tener Pensamiento estratégico para que pueda proyectar y dimensionar los objetivos y los planes a través de los cuales conseguirlos.

Al llegar a la base de la estructura del equipo de Comunicación, igual debe hacerse la selección con dedicado esmero, porque ingresar el personal no adecuado, que pueda llevar a cabo las tareas, podría ser contradictorio y conflictivo para el eficaz desempeño del área.

El perfil de un integrante de Comunicación no solo debe tener el expertise que requieren estas labores, deberá tener proactividad, integración, trabajo en equipo, lealtad e integridad en grado plus. A la hora de negociar, debe observar estas fortalezas, sino, será muy difícil desarrollarlo como recurso y conseguir que le proporcione  un valor agregado a las iniciativas institucionales.

Al final, la buena o mala selección del equipo se verá en los resultados. Por eso, “dime de quien te rodeas y te diré qué equipo tienes”.